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Dani Chinaski

Daniel Chinaski, Cuentos de héroes modernos

Dani Chinaski

Escritor

E: Buenos días Dani, acabas de publicar tu libro Cuentos de Héroes Modernos. ¿Estás contento?

R: Estoy muy contento sí. Les tengo mucho cariño a estos cuentos por el momento vital en que los escribí. Mi chica y yo habíamos vuelto a España después de varios años en el extranjero. Nos metimos en un estudio en el centro de Madrid. Yo me matriculé en la UNED, en filología inglesa, y me puse a dar clases en una academia de refuerzo, 8 horas al día en jornada partida. Creé mi blog y escribí un montón de artículos dando consejos a jóvenes escritores, y también la mayoría de los cuentos que conforman esta colección. Fue una época complicada a nivel vital, pero bastante fructífera en lo literario. Tenía muy poco tiempo, y aun así seguí escribiendo. La falta de tiempo es uno de los temas que sobrevuelan estos cuentos.

E: Eres un escritor con cierto recorrido… ¿por qué empezaste a escribir?

R: Como todo escritor que se tome en serio la literatura, empecé a escribir después de haber leído mucho. Aun así, soy un lector tardío, y un escritor todavía más tardío. Empecé a leer en serio, sistemáticamente, durante mi estancia en la universidad. En aquellos años pre-Bolonia, la asistencia no era obligatoria, así que tenía muchísimo tiempo para leer. Llevaba siempre algún libro en la mochila. Leía de media dos horas diarias, tres o cuatro libros a la semana.

A escribir empecé más tarde todavía, a los 26 años o por ahí. En esa época era muy enamoradizo, me gustaba vivir las historias con intensidad, como el protagonista de mi cuento La buhardilla. Cuando se acababan mis aventuras (solían durar unas pocas semanas), escribía sobre ellas. Luego fui perfeccionando mis escritos, quitándoles ese componente autobiográfico, trabajando más la forma. Escribí una novela de 130.000 palabras que nunca saldrá a la luz, cuentos, otras dos novelas, microrrelatos… han pasado unos diez años y no he parado de escribir desde entonces.

E: ¿Qué tienen tus héroes distintos a los que estamos acostumbrados? ¿Por qué son modernos?

R: El héroe moderno es crítico con la sociedad que le rodea, pero también es un producto de ella. Mis protagonistas observan el mundo, saben (o por lo menos intuyen) que algo va mal, pero les falta valor, energía o tiempo para cambiarlo. Con sus propias vidas les ocurre exactamente lo mismo. Mis cuentos intentan captar ese momento de epifanía, esa aventura que sin duda recordarán durante mucho tiempo. No son héroes homéricos ni superhéroes. Son gente corriente cuya única heroicidad es seguir vivos.

La palabra ‘moderno’ la uso en sentido coloquial, como sinónimo de ‘actual’. A nivel histórico y filosófico, son más bien héroes posmodernos, o héroes líquidos en el sentido de Zygmunt Bauman. El único que podría llamarse ‘moderno’ en sentido estricto es el gruista del cuento Vértigo. Él sigue anclado en un esquema de pensamiento previo a la posmodernidad, por eso le cuesta tanto adaptarse a los cambios, entender que el joven trajeado de recursos humanos que quiere despedirle, no solo pertenece a la misma clase que él, sino que está en una situación mucho más precaria.

E: Algunas de tus historias son atrevidas… ¿Cómo esperas que reaccione el público a tus cuentos?

 

R: Vivimos en la época de lo que Soto Ivars llama poscensura.  Los censores ya no son unas pocas personas que se dedican a ello a nivel profesional, sino que están por todas partes, como nos demuestran cada día los linchamientos en las redes sociales. En última instancia, esto se traduce en que los escritores nos autocensuremos por miedo a cómo reaccionarán los demás. Nadie está totalmente libre de la autocensura, ya que a veces opera de forma inconsciente. En mi caso, yo intento que me afecte lo menos posible. Si no puedo escribir de lo que me dé la gana y como me dé la gana, prefiero no escribir.

En cuanto a la reacción del público, estoy seguro de que habrá gente a la que le ofendan alguno o varios de mis cuentos. No son escritos políticamente correctos, y por supuesto no pretendo gustar a todo el mundo.

E: Tus cuentos interrogan la actualidad y la manera que tenemos de ver el mundo.

R: Como dice el crítico de arte Tony Pinedo (protagonista del cuento Humillados profesionales) “mi obra es pura materia y vive a ras de suelo; apesta a sociedad contemporánea”. Efectivamente, trato temas de actualidad, aunque intento que tengan una proyección universal, que transciendan el momento presente.

Yo también soy un héroe moderno: crítico con la sociedad que me rodea y un producto de ella.

 

E: ¿Dónde nacen tus historias?

 

R: Mis historias nacen de mis obsesiones personales, de lo que observo y de lo que pienso. Cuando escribí estos cuentos me obsesionaba el tema del tiempo, el ritmo de vida de la ciudad, ver a la gente correr hacia el siguiente semáforo. Esta obsesión está muy presente. También me obsesionan otros temas como la libertad, la relación del artista con el mundo o cómo perciben los niños el mundo de los adultos. Andrés Barba dijo en una entrevista algo así como que los niños conspiran cuando no hay adultos cerca, que solo se muestran como realmente son cuando no estamos alrededor. Me gustó mucho la idea.

E: ¿Hasta qué punto dirías que tus historias son un fiel retrato de la realidad?

R: Soy un escritor de ficción, no un periodista. A veces retuerzo tanto la realidad que se vuelve irreconocible. Pero sigue ahí. “Mis cuentos apestan a sociedad contemporánea”. Son a la vez una crítica y una advertencia.

 

E: Vamos con algunas preguntas breves. ¿En qué momento del día te pones a escribir?

R: A primera hora de la mañana. Recién despertado es cuando más aprovecho el tiempo, cuando menos distracciones tengo y cuando se me ocurren las mejores ideas. Para corregir, prefiero la tarde. Ray Loriga decía que “escribía con whisky y corregía con cerveza”. Yo escribo por la mañana y corrijo por la tarde. Siempre que las obligaciones me lo permitan, claro.

E: ¿Qué libro te ha marcado más?

R: Los libros que lees de joven (en mi caso ente los 25 y los 28) son los que dejan una huella imborrable. Si tuviera que decir solo uno, me quedaría con On the road, de Jack Kerouac. Lo he leído tres veces por lo menos.

E: ¿Libro papel o libro electrónico?

R: Por el momento me sigo resistiendo al libro electrónico. Mis amigos quisieron regalarme uno hace años. Cuando me enteré les pedí que lo devolvieran y me regalaran otra cosa.

E: ¿Tienes algún autor favorito?

R: Muchos. Dostoievski es el mejor escritor de todos los tiempos. Pero los que me más me han marcado son sin duda son Jack Kerouac, Henry Miller y Charles Bukowski.

E: ¿Tienes alguna manía como escritor?

R: Tengo muchas manías como persona, y mi faceta de escritor no podía ser una excepción. Me gusta escribir en silencio, encerrado en mi cuarto y a poder ser con luz artificial. No soy un escritor de cafés.

E: ¿Eres de los que leen varios libros a la vez?

R: Últimamente sí. Mi única regla es no leer dos novelas a la vez. Pero pienso que alternar libros de ensayos puede ser bueno: así no te los acabas tan rápido y reposas mejor las reflexiones.

E: ¿Algún género preferido?

R: Sin duda la novela, y últimamente también el ensayo. No me gusta la poesía: entenderla requiere una paciencia de la que yo carezco.

E: ¿Quién es la primera persona a la que le dejas leer tus escritos?

R: A mi chica, a mi hermano, a mi padre y a tres amigos que también escriben y que siempre los leen con interés. Desde aquí les doy las gracias a todos.

E: Una curiosidad… ¿por qué Chinaski?

R: Es un homenaje al personaje Henry Chinaski, el alter ego de Charles Bukowski.

La idea surgió de Las barbas de Platón, una web de relatos que hicimos entre varios amigos y que acabó convertida en un libro. En vez de escribir con nuestros nombres reales, elegimos avatares y pseudónimos. El mío era Dani Chinaski. De tanto escucharlo me acabó gustando y me lo quedé para el resto de mis obras.

E: Bien… Por último, ¿has empezado a escribir tu próximo título?

R: Estoy escribiendo otra novela y este verano quiero empezar un nuevo libro de relatos. Por el momento, prefiero no adelantar nada.

E: Tendremos que esperar. Por el momento nos quedamos con Cuentos de Héroes Modernos. Muchas gracias por tu tiempo y tus palabras. 

R: Gracias por la entrevista, Xavier. ¡Ha sido un placer!

Conoce a Chinaski

Leyendo a Chinaski el lector se da cuenta de que su mundo es, en realidad, nuestro mundo y también que los héroes transgreden el papel y la tinta.